viernes, 20 de julio de 2007

Futura TEAM LANG

Después de una larga temporada, separada por motivos de trabajo de este hobbie adquirido desde que contraje matrimonio con un pescador nato; y reconciliándome con las bellezas naturales de nuestro hermoso país, me dirigí con mi esposo Henry Lang y mi guerrero hijo Henry Santiago a pasar un fin de semana en Río Verde. Dejando atrás el stress de la ciudad y la presión de todo lo cotidiano a lo cual estamos apegados inevitablemente.

Comenzamos la jornada de pesca muy temprano, y yo con la desesperación acostumbrada de quien quiere sentirse libre ante tanta belleza deslumbrante y la expectativa de saber como será el día de pesca.

Conectándome desde todos mis sentidos con esta apasionante actividad, les comentaba jocosamente a mi cunado Leonardo y a mi esposo, lo herrado que siempre han estado al haberme dejado fuera del equipo para las validas nacionales en las cuales siempre participan, porque cada vez que tengo un tiempito y me escapo para pescar, siempre soy yo la que he sacado los mejores ejemplares.

Enfrentándome orgullosamente cada vez, a sus comentarios varoniles de pescadores experimentados, donde la frase de inicio es ESO ES PURA SUERTE, sus caras de desconcierto siempre se marcan aún mas a la hora de escoger mi carnada favorita para ese día (LAS MAS VIEJITAS, USADA POR MI SUEGRA).

En esta oportunidad no fue diferente, tome la caja de los senuelos, con mucha concentración y en voz alta pregunté, ¨ SI YO FUERA PAVON, A QUIEN ME COMERIA ¨ ….., y procedí a tomar la que en el momento me hizo click.

Al cabo de aproximadamente 3 horas nos encontrábamos en una ensenada y aplicando la técnica de casteado, sentí un tirón muy fuerte al cual respondí inmediatamente al respectivo mancado de cualquier cosa que hubiese picado. El punto es que Mi cunado tenía visteado al ejemplar en cuestión y estaba tratando de atraparlo desde hace rato, pero lo que él no sabía es que ya yo lo traía mancado. Y en una pelea, entre las manos resbalosas por el bronceador (recuerden que aprovechaba de quitarme un poco el color blanco oficina acumulado por el tiempo) y la fuerza del animal en cuestión, los hombres procedieron a frenar el trolling y esperar entre asombro y carcajadas, contra quien peleaba yo tanto.

Era un ejemplar Ocelaris de 3.8 Kg , al cual evidentemente le había gustado mi elección del señuelo , tal y como yo lo había pensado. Sin mucha escuela, y sin muchas pretensiones. Tal y como siempre sucede cada vez que eventualmente pesco en familia.

Llegando a la posada las miradas de asombro no podían disimularse , ya que todos los veteranos no estaban en su mejor día. Las miradas de asombro no habían sido causadas tanto por el hermoso ejemplar, sino por la pescadora que lo había sacado.

Ya en valencia, e incorporándonos a nuestras actividades cotidianas, mi gordo Henry Santiago, de tan solo 3 anos de edad, el cual pesca con nosotros desde que tenia año y medio, llego contándole a las maestras que su papá no había pescado nada, que él había sacado un pavón chiquito, pero que su mamá haba sacado un pavonsote.

Ahora…..Mi esposo y mi cuñado anda reconsiderando la opción de meterme en el equipo el ano que viene como la tercera cana.


ROSA MARIA DE LANG
Futura TEAM LANG

1 comentario:

Luis dijo...

Esta buenisima tu historia, creo que deberian de reconsiderar seriamente meterte en el equipo o sino, amenazalos que vas a formar uno. jejejeje